¿Qué son los ejercicios de habilidades para perros?
Las habilidades caninas consisten en enseñarle a nuestro perro a realizar una serie de ejercicios. Ejercicios simples o complejos, con un fin práctico o simplemente puro entretenimiento.
¿Cuales son estos ejercicios?
La lista de ejercicios que podemos enseñarle a nuestro perro es muy extensa. Dependiendo de nuestra capacidad como adiestradores y de la capacidad de aprendizaje de nuestro perro podemos llegar a realizar conductas muy complejas.
Podemos enseñar ejercicios prácticos para la educación: sentarse, tumbarse, caminar sin tirar de la correa, permanencias, y otros ejercicios avanzados para divertirnos junto a nuestros perros: hacer el muerto, caminar hacia atrás, saludar, hacer una reverencia y muchos más………
¿Porqué enseñarle a mi perro a realizar habilidades?
La motivación para iniciarnos e iniciar a nuestro perro en la realización de habilidades caninas puede ser muy variada.
En ocasiones es algo subjetivo, cada uno encontraremos nuestros propios motivos para ello. Puede ser pura diversión, algo placentero para nosotros, una forma amena e interesante de interactuar con nuestro perro. Dedicamos parte de nuestro tiempo junto a nuestro perro a fomentar aptitudes y actitudes por parte de ambos, nos resulta muy gratificante descubrir hasta que punto podemos conseguir que fluya la comunicación y nos llena de satisfacción descubrir lo listo que es nuestro perro.
Para nuestro perro la realización de estas habilidades es una ventana abierta a la posibilidad de recibir atención, juego y recompensas a la vez que estimula su cerebro.
El tiempo que pasamos juntos se convierte en tiempo de “calidad” para ambos. Todos aprendemos juntos.
Beneficios.
Más allá de los motivos personales de cada uno, hay otros por los cuales vale la pena plantearse la opción de fomentar el aprendizaje de nuestro perro.
La estimulación mediante la realización de ejercicios o resolución de problemas potencia la función de la corteza cerebral, parte del sistema nervioso que rige las funciones de conciencia e inteligencia.
El sistema nervioso es el responsable de la conducta, capta y transmite al cerebro la información percibida a través de los sentidos, donde es analizada en función de las experiencias y los procesos de aprendizaje realizados previamente.
En el sistema nervioso hay una estrecha relación entre la corteza cerebral y el sistema límbico. Este último es un conjunto de órganos bastante complejo implicado en distintas funciones entre las cuales destacan la expresión y proceso de las emociones, la memoria y la agresividad.
La estimulación mental de nuestro perro mediante la resolución de problemas, es decir la realización de tareas cognitivas, favorece el equilibrio entre emoción y cognición siendo la conducta final un conjunto de ambas.
El sistema límbico y la corteza cerebral trabajan en conjunto para dar forma a la conducta, pero también se inhiben la una a la otra, de manera que si un individuo debe hacer frente a una situación altamente emocional (miedo, ira, frustración) su capacidad para realizar procesos cognitivos se ve gravemente afectada. Por el contrario cuando un individuo se encuentra realizando una actividad placentera en la cual su cerebro muestra una inclinación hacia tareas cognitivas su capacidad de mantener la concentración la permite aprender a gestionar ciertos niveles de estrés.
En el tratamiento de alteraciones o problemas de conducta tales como la agresividad, la ansiedad o el miedo una de las vías de trabajo debe ser la estimulación de la capacidad del individuo de realizar tareas cognitivas como inicio y ayuda en programas de contracondicionamiento y desensibilización sistemática.
Para los propietarios la realización junto a su perro de habilidades caninas es una puerta abierta a la comprensión del aprendizaje animal.
Rico es un ejemplar de Border Collie capaz de reconocer más de doscientas palabras asociadas a diferentes objetos. Mediante asociación Rico aprende a reconocer un objeto asociado a una señal verbal y discriminar entre diversos objetos aquel que corresponde a la señal.
Esta es una muestra más de la capacidad de aprendizaje de los perros y un estupendo ejercicio de estimulación mental.
En este video podemos ver una pequeña parte de los estudios realizados por el Dr. Adam Miklosi, en la Universidad de Eotvos en Budapest.
En ellos se observa la capacidad del perro de leer la comunicación gestual de los seres humanos.
Esta capacidad permite al perro leer y responder a la señales emitidas por nosotros. Esta capacidad se desarrolla al compartir el mismo hábitat y es uno de los procesos fundamentales en su evolución como especie.
VETERINARIOS DENUNCIAN LA NULA BASE CIENTÍFICA DEL PROGRAMA ‘MALAS PULGAS’, DE CUATRO, Y LOS PELIGROS QUE COMPORTA.
(23/06/2010) *UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BARCELONA
Bellaterra (Cerdanyola del Vallès), 18 de junio de 2010
*Los métodos usados en el programa pueden provocar malestar en los animales y generar más agresividad Expertos del Grupo de Etología Clínica (GrETCA) de la Asociación de Veterinarios Españoles de Pequeños Animales (AVEPA) y de la Facultad de Veterinaria de la UAB han denunciado que programas de televisión como “El encantador de perros” o “Malas Pulgas”, del canal de televisión Cuatro, divulgan técnicas carentes de base científica que que acarrean serios peligros tanto para los animales como para los propietarios. Según los veterinarios, el nulo rigor de los diagnósticos y tratamientos planteados en el programa provocan una falta de bienestar en los animales debido a que inducen efectos negativos (miedo, dolor, conflicto o frustración). Esto deriva en un aumento del riesgo de mordeduras hacia los humanos que, además, puede afectar especialmente a los menores.
Según defienden la asociación de etólogos -especialidad veterinaria que estudia el comportamiento de los animales- más importante del país (GrETCA) y la principal asociación de veterinarios de pequeños animales española (AVEPA), los problemas de conducta de los animales domésticos deben ser tratados como cualquier otra patología médica, es decir, basando sus diagnósticos, tratamientos y técnicas de prevención en el conocimiento científico. Todos los caminos que se distancien de la metodología científica deberían ser considerados como un acto de intrusismo profesional.
Ausencia de base científica
En la mayoría de los casos presentados en el programa, y sea cual sea el Problema principal, aunque no haya un problema de agresividad inicialmente (como por ejemplo el caso de Kenzo y Rufo ambos emitidos en el segundo programa de “Malas Pulgas”), se plantea como diagnóstico “la falta de liderazgo de la familia hacia el perro”. Esta visión simplista de las relaciones de dominancia-sumisión hace mucho tiempo que fue desestimada por la comunidad científica. Por otra parte, más allá del problema de que no exista un diagnóstico correcto, los tratamientos aplicados carecen de apoyo científico.
Las incorrecciones mencionadas a lo largo de los capítulos son muchas y transmiten una visión completamente falsa del comportamiento normal canino (comportamiento social, lenguaje corporal, etc.). Por ejemplo, en el caso de Lucky, un perro con fobias a pasar por las puertas, César Capponi, conductor del programa, asegura que “la energía de otro perro que convive con él -Bahía- influye totalmente en el cerebro de Lucky porque el perro dominante tiene más energía que el ’seguidor’ y hace que éste siga al dominante”. Esta afirmación carece de base científica; el perro supuestamente “seguidor” está atado con una cuerda al otro perro que es el que verdaderamente atraviesa la puerta, mientras Lucky - “seguidor”- se ve literalmente arrastrado por Bahía -”dominante”-.
Bienestar de los animales
Los animales no deberían experimentar miedo, dolor, frustración, conflictos o cualquier otro estado emocional negativo, al menos de forma crónica o muy intensa. Muchos de los animales tratados por Capponi ven comprometido su estado de bienestar dado que reiteradamente observamos situaciones de miedo intenso y situaciones que generan conflicto o frustración.
Es el caso, por ejemplo, de la aplicación constante de castigo activo. Para aplicar un castigo correctamente debe aplicarse el estímulo punitivo siempre que aparece la conducta, debe ser lo suficientemente fuerte como para que el animal deje de hacerla, debe ser breve y terminar justo cuando termina la conducta que queremos eliminar. En el programa, constantemente se violan las reglas de aplicación del castigo: se aplica cuando el animal no muestra ninguna conducta incorrecta, incluso se aplica, con intensidad muy elevada, cuando el animal muestra conductas de apaciguamiento, y no siempre se aplica cuando aparece la conducta que quiere eliminar. Capponi, por ejemplo, afirma que “hay que bloquear al perro antes de que se ponga a ladrar”.
Todo esto se traduce en un castigo inconsistente: el animal es incapaz de anticipar las consecuencias que tendrán sus acciones y, por lo tanto, aparecen estados de conflicto y frustración que comprometen el bienestar del animal. En consecuencia, el castigo mal aplicado puede aumentar el miedo, la agresividad y el estrés o, incluso generarlos, además de no tratar el origen de los problemas.
Por otra parte, desde el punto de vista ético, es preferible no usar el castigo como herramienta de tratamiento de los problemas de conducta. Si para solucionar un problema de conducta existen varias técnicas y una de ellas disminuye el bienestar del animal, debería evitarse en beneficio de las que no lo hacen.
Consecuencias para la sociedad
Independientemente de su implicación sobre el bienestar animal, recomendar el uso de técnicas basadas en el castigo, la autoridad o la agresión supone un aumento del riesgo de ataque a los propietarios. De hecho, en varios capítulos se observa cómo animales no agresivos inicialmente muestran conductas agresivas a lo largo del programa y como consecuencia del tratamiento.
Los niños son el principal grupo de riesgo en cuanto a ataque de perros se refiere: tienen
un riesgo entre 3 y 4 veces mayor a sufrir mordeduras por parte de un perro que un adulto debido a las condiciones físicas y a la incapacidad para reconocer las señales de alarma que los animales nos muestran. Además, las mordeduras en los niños se dirigen mayoritariamente a la cara, cuello y brazos, lo que hace que los daños ocasionados sean mayores que en los adultos.
Los métodos empleados hoy en día para disminuir las tragedias producidas por perros hacia niños se basan en técnicas de no confrontación y de evitación de conflictos en el domicilio, es decir, todo lo contrario de lo que se muestra en el programa.
El pasado mes de marzo el GrETCA envió a la cadena de televisión Cuatro una Carta informativa sobre los programas emitidos en este canal que tratan la etología. En ella se ponía de manifiesto la preocupación por algunos de los contenidos que se emitían en el programa “El encantador de perros” y, de manera desinteresada, se ofrecía a revisar la idoneidad de los contenidos del programa “Malas pulgas”, entonces todavía por estrenar, en el que Borja Capponi trata problemas de conducta de los animales de compañía. La carta no dio los resultados que se esperaba.
Para más información:
Tomàs Camps, presidente del GrETCA y veterinario del Hospital Clínico
Veterinario de la UAB.
Tels. 935811352 o 667794673
C/e: gretca@avepa.org
En 1966 comenzó uno de los experimentos más importantes llevados a cabo para intentar que un chimpancé pudiese comunicarse con el lenguaje de signos. El ejemplar protagonista de este experimento se llamaba Washoe, que murió de causas naturales en Octubre de 2007.